Soy el hombre que impúdico ha besado
la zona de tu vientre, tus pezones,
Donde rueda un manantial de sensaciones
que antes de ti no había imaginado.
Eres el mar, soy el acantilado,
revienta en mí tu furia de emociones
Quiero irrumpir en tus húmedos rincones
la dulce intensidad que he presagiado.
Deja tu voz acariciar mi oído
con ese lánguido, sensual redoble,
de campana en crepúsculos heridos.
El último vestigio del recato
borrado ya, dobla por mí al reencuentro
y escúchame gemir estremecido.
Como mi cuerpo implora de tus caricias
su alimento
de tus besos……
Si yo, impúdico, he besado
la zona de tu vientre, tus pezones;
Deja que me invadan sensaciones
que nunca me había imaginado.
